jueves, 15 de septiembre de 2011

EL PUERTO DE ROTTERDAM GANANDOLE TERRENO AL MAR.

EL PUERTO DE ROTTERDAM GANANDOLE TERRENO AL MAR.:
El puerto más grande de Europa se ahoga, a falta de espacio. Para ganar terreno, los ingenieros están preparando una superficie de tierra de un tamaño de 40.000 campos de fútbol. Una hazaña que recuerda la construcción de los diques que protegen las islas del sur del país de las mareas, hace medio siglo.

Es un día de tempestad en el "Segundo Maasvlakte", con vientos que alcanzan una fuerza de 6-7 en la escala de Beaufort, y lluvias que son granizo. Pero el diseño de la Holanda del mañana no se para nunca. Aquí se está construyendo un nuevo dique marítimo de una longitud de 3,5 kilómetros, que pronto servirá de barrera para proteger el nuevo puerto del mar. Para ello, son necesarios, entre otras cosas, 20.000 bloques de hormigón (cubos de 2,5 metros de lado con un peso de 40 toneladas cada uno) que son situados en el agua justo en la línea de costa.

Para posibilitar este titánico esfuerzo, se ha ideado una grúa especial,más conocida bajo el sobrenombre de Blockbuster. Su coste: 10 millones de euros. Ocho mecánicos manejan la máquina, en la que cada uno pasan no más de una hora, explica Ronald Paul, director de la organización encargada del proyecto "Maasvlakte 2". Este trabajo exige una concentración extrema, porque los bloques son situados en el mar de forma calculada y con una precisión de 15 centímetros.Como media, 700 personas trabajan actualmente en las obras de la Segunda Maasvlakte, con un coste diario de 1,5 millones de euros. Y el presupuesto total del proyecto alcanza los 3.000 millones de euros.
Un proyecto que se debe al orgullo holandés

El 1 de septiembre de 2008, Ivo Opstelten, todavía entonces alcalde de Rotterdam, puso a título simbólico el primer montón de arena. Desde entonces, enormes dragadoras han retirado sin cesar cargas de arena del fondo del Mar del Norte, a doce kilómetros aproximadamente de la costa, para descargarla sobre el segundo Maasvlakte. Esta obra debería estar terminada en dos años. Para entonces, se habrán vertido 240 millones de metros cúbicos de arena en total. Y los Países Bajos habrán aumentado su tamaño en 2000 hectáreas, lo que equivale a 40.000 campos de fútbol, sobre los que se erigirán importantes terminales de contenedores. La empresa pública DP World de Dubai será la primera, con otras cuatros empresas de armadores, en instalarse allí.

Incluso si los trabajadores son internacionales (rusos, ucranianos, filipinos y de Europa del Este), la Segunda Maasvlakte es ante todo un proyecto holandés. "la población tiene curiosidad por saber cómo va a terminar todo con estas obras faraónicas", comenta Ronald Paul. Futureland, el centro de información interactiva situado en la frontera entre el primero y el segundo Maasvlakte abrió sus puertas el 1 de mayo de 2009. El centro acogió su visitante número 250.000 el pasado 25 de junio. Según Paul, "el segundo Maasvlakete se debe al orgullo holandés. Hay que recordar las obras del Delta, que también fueron una hazaña mundial".

El puerto crece incluso en tiempos de crisis

No todo el mundo comparte esta alegría. Hace años que la postura del sector portuario choca con la de las organizaciones de protección del entorno, tales como la Milieudefensie (Protección del medioambiente) o De Faunabescherming (Protección de la fauna), en relación a las posibles consecuencias dañinas debidas a la extensión del puerto. En 2009 las partes llegaron a acuerdos respecto a la contaminación atmosférica máxima permitida. Aún así, el descontento no ha desaparecido. A los vecinos del puerto les preocupa sobre todo el tráfico en las carreteras, que hoy ya están sobrepasadas por los atascos. Bien pronto se añadirá a esto la circulación hacia y desde el segundo Maasvlakte. Todo esto debería dar un respiro a toda la región de la desembocadura del Rin.

El puerto de Rotterdam está sobrecargado. El primer Maasvlakte, que se acondicionó en los años setenta, está a pleno rendimiento. Aún en tiempos de crisis, el puerto continúa creciendo. El comercio del petróleo y mineral de hierro ha bajado, pero el incremento de trasbordo de contendores compensa el resto. Se mueven cada mes como mínimo un millón de TEU [Twenty-foot Equivalent Unit, medida marítima empleada para contendores y equivalente a veinte pies], medida estándar para los contenedores. Gracias al segundo Maasvlakte, el puerto de Rotterdam cuenta con una ventaja que le servirá los próximos 25 años. En 2030 el mundo será de otra manera. ¿Un tercer Maasvlakte? Por el momento, en el puerto ni siquiera se piensa en ello.


LIC:RENE DAVILA /12090011

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